
Joyeros
La Perla cultivada de Tahiti no necesita ningún moldeado o formación. Todo lo que requiere es el realce de su belleza natural - por el Hombre y por la Mujer.
Los agricultores de perlas de Tahití y Sus Islas confían de buen grado este objeto divino en las manos de los joyeros líderes mundiales más prestigiosos, que, sucumbiendo a su encanto, saben pagar el homenaje a la belleza imperial de la perla Tahitiana. Ellos usan el oro y otros metales preciosos, ademas de otras joyas como- diamantes, rubíes, turmalinas, zafiros, amatistas, peridotos, ónyx, esmeraldas e incluso perlas blancas. Un símbolo de estado se hace un objeta de arte y luego una obra maestra, que sólo requiere la presencia inseparable de mujeres. Todas ellas ofrecen misterio, encanto, suavidad y sensualidad. La Perla Cultivada de Tahiti obviamente fue creada para ser portada por la Mujer, cada una realza la belleza natural de la otra.
